El nacimiento del Bautista

Cada 24 de junio, se conmemora el natalicio de Juan el Bautista, el precursor, el que cumplirá una misión trascendental. Tal día como hoy, pero en 2009, registramos la petición de inscripción de la Asociación de Hermanos Hospitalarios de San Juan de Acre, en la Delegación del Gobierno de Melilla, para ser registrada como asociación nacional. Fue un proceso que nos llevó exactamente medio años, de junio a diciembre y de Juan el Bautista a san Juan de la Cruz.

Esta escena, registrada en el evangelio de Mateo, no pudo ser imaginada. Tuvo que suceder de una u otra manera. Nadie podía, en el siglo I ó II, recrear algo así, con una finalidad que ni siquiera imaginaba: «Por entonces viene Jesús de Galilea al Jordán y se presenta ante Juan para que lo bautice. Pero Juan intenta disuadirlo diciendo: «Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?» Jesús le contestó: «Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia». Entonces Juan se lo permitió. Jesús, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Espíritu de Dios que bajaba en forma de paloma y venía sobre él. Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco». Conviene pues, siempre, cumplir toda justicia o con las obligaciones. Marcos la mantendrá, aunque seccionándo las partes. Lucas pasa por encima de ella mencionando solo el hecho y Juan está en otra historia, la teológica. Solo Mateo la relata tal y como la tendría transcrita, o en una tradición oral detallada. La imagen posterior del Redentor del mundo, casaba mal con un ritual de sometimiento voluntario, ante un personaje estrafalario, El Bautista, que si describen bien Mateo y Marcos, desde la misma fuente, aunque Marcos omite la extraordinaria frase de Jesús: «Conviene que así cumplamos toda justicia».