San Juan Damasceno

   San Juan de Damasco. Su festividad se conmemora el día 4 de diciembre. Es un personaje e indudable santo cristiano, nacido hacia el año 676, y muerto casi un siglo después. Vivió de lleno la tempestad iconoclasta del emperador Bizantino León el Isáurico, con su decreto de abolición de las imágenes en 730. Juan Damasceno se opuso claramente al edicto imperial, en una ciudad aya dominada por la religión musulmana, entrando a formar parte de los ioconódulos o partidarios de las imágenes. Juan Damasceno es considerado como el último de los padres griegos. Fue un cristiano que trabajó para la administración del califa de Damasco, hasta que ingresó en el monasterio de San Sabas.

              El emperador bizantino León el Isáurico le calificó como «maldito favorecedor de los sarracenos» y «traicionero adorador de imágenes». Juan Damasceno es autor de una ingente producción teológica de gran calidad, aunque también se le atribuyen otros escritos que no le pertenecen. Combatió las herejías de su época y defendió con fuerza la práctica de la estricta Fe ortodoxa. Hay texto suyos recopilados en las denominadas como «homilías», que son discursos sobre diversas cuestiones teológicas.

        Es uno de los grandes juanes, cuyas biografías y escritos iremos buscando y completando mes a mes.

         Nota:  http://ec.aciprensa.com/wiki/San_Juan_Damasceno

Juan, el Bautista

         

          Juan el Bautista era un profeta, un anunciador que predicaba en el Jordán y tenía una amplia comunidad de seguidores. El evangelio de Mateo, capítulo 3,  nos lo presenta como un hombre que: usaba un vestido de piel de camello y una correo de cuero alrededor de la cintura (cíngulo), y su comida eran langostas y miel. Confesaba pecados, atendía a la gente y luego los bautizaba en el Jordán. Imprecaba a los fariseos, a los saduceos y al tirano Herodes. Sus advertencias eran muy directas: El hacha está ya puesta en la raíz de los árboles. Todo árbol que no de buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

             Jesús, el Cristo, se acercó hasta él para ser bautizado, pero el Bautista reconociéndole le dice, en Mateo 3, 14-15: Soy yo quien debo ser bautizado por ti, ¿y vienes tú a mí?. -¡Déjame hacer ahora, pues así es como debemos nosotros cumplir toda justicia!-. Es Mateo el único que ofrece esta enigmática y no resuelta respuesta.  Parece una afirmación categórica, en defensa de La Ley, la de Dios o Mosáica , que Jesús viene a cumplir y no a abolir. Incluso Él mismo se sitúa por debajo de ella y obliga a que ambos la cumplan.

          Este evangelista ofrecerá un testimonio mas, es un testimonio que también recogerá Lucas. En Mateo 11, 1-4: Mientras tanto, Juan que había tenido en la prisión noticia de las obras de Cristo, envió a sus discípulos a preguntarle: ¿eres tú el que ha de venir o esperamos a otro?. Jesús les respondió: id y contad a Juan lo que habéis visto y oído. Mateo refiere pues un contacto entre ambos, la impaciencia del Bautista por su prisión, y el conocimiento del rabí Jesús de la situación de Juan. Mateo cuenta que una vez ejecutado Juan , sus discípulos tomaron el cadáver y lo sepultaron (pero no menciona lo sucedido con al cabeza, que con posterioridad sería objeto de veneración). «Al enterarse Jesús, se alejó de allí en una barca, a un lugar desierto, él solo». Mateo 14, 13

          Marcos utiliza casi el mismo texto que Mateo, pero lo sitúa al inicio de su evangelio, lo que le confiere una importancia aún mayor. Omite cualquier referencia posterior a que Jesús tuviera algún conocimiento o contacto tras el encarcelamiento de Juan, o incluso noticia de su muerte.

         Ninguno de los dos evangelistas hace mención de la filiación de ambos, que según aclarará Lucas, eran primos por parte de madres, que no de padres. El caso es que el primero es el anunciador y el segundo el enviado. Hay relación entre ellos e incluso la gente los confundía. En algún momento llegarán a pensar que Jesús es Juan resucitado, lo que atormentará al tirano Herodes. Debían parecerse, incluso físicamente.

             Lucas, el tercero de los evangelistas, creará un bello cuento. Al inicio de su evangelio narra el nacimiento de Jesús y de Juan (sin intervención de los padres), lo que convertirá en humo la genealogía humana de Jesús, descrita a través de los padres. Cuenta el encuentro entre las madres, se supone que hermanas o primas, y vincula desde el nacimiento a ambos niños, tanto en tiempo como en espacio. Se precederán en todo. Retomará luego el texto común y narra el bautismo en el Jordán de modo similar. Describe con mayor amplitud el papel de los emisarios de Juan y añadirá este elogio por parte de Jesús, en Lucas 7, 28: Porque os digo, entre los nacidos de mujer no hay nadie mayor que Juan. Lucas no menciona la muerte del Bautista, pero sí una afirmación del propio Jesús por el que sabemos que Juan ni comía pan, ni bebía vino.

                El otro Juan, el evangelista, es un teólogo y un místico, por lo que ya no añade o quita datos significativos. Sin lugar a dudas, Juan ya presenta a Jesús como «el Mesías», el ungido.

                                               La leyenda del Bautista

          La leyenda del Bautista es inmensa. Recorrió el orbe greco-romano desde una punta hasta la otra. Sus reliquias eran y son tan veneradas  como las del propio Cristo. Las iglesias y templos dedicados en el mundo cristiano son inabarcables, e incluso tiene un día de conmemoración, al mismo nivel del de su primo, al que anunció. El nacimiento del Bautista abre el verano y el de Jesús el invierno, los dos con categoría de solsticio.

          Al menos dos iglesias-catedrales, la de Amiens en Francia y la de San Silvestre en Roma, afirman tener el auténtico cráneo de Juan el Bautista. Sin embargo, también en la gran mezquita omeya de Damasco, hay un relicario con la cabeza del Bautista, al que los sarracenos llama Yahia. Los mayores conservadores y coleccionistas de reliquias del mundo fueron los bizantinos, pero con los saqueos llevados a cabo primero por los cristianos romanos, y luego por la caída de la ciudad en manos del Imperio Otomano (1453), la mayor parte de estas reliquias desaparecieron, o se repartieron por el mundo. En Estambul se conserva un brazo del Bautista e incluso el hueso superior del cráneo. Reliquias parecidas afirman poseer iglesias y monasterios de todo el orbe cristiano.

           Se trata de un gran personaje, objeto de gran veneración, absolutamente desconocido y oscuro desde el punto de vista histórico, aunque de gran definición teológica.

La Cruz Hospitalaria

Cruz Hospitalaria en Melilla

Cruz Hospitalaria en Melilla

        La encontramos en un lugar inesperado y sin explicación posible. Está a la vista de todos, por eso ha pasado desapercibida hasta ahora. Forma parte de la celosía de la valla de un colegio de Melilla, Resulta curiosa su situación porque la cruz central es perfectamente identificable, pero no las otras, que al estar giradas 45° parecen formar un dibujo distinto, sin embargo, se trata del mismo signo, la cruz blanca de ocho puntas. Esta es la valla del colegio León Sola, en el barrio de Hernán Cortés de Melilla. En la década de 1960, cuando se construyó el colegio, era un barrio de población cristiana y de composición muy humilde. Hoy la situación es la inversa.

                   Las ocho puntas de las cruces blancas de Los Hospitalarios componen ocho máximas para ejercitar a lo largo de la vida, u ocho pilares en los que apoyar las acciones: Goce espiritual – Vivir sin malicia – Arrepentirse de los pecados – Humillarse ante los que te injurian – Amar la justicia – Ser misericordioso – Ser sincero y puro de corazón – Sufrir la persecución con abnegación.

                   Fue un encuentro casual, resultante de levantar la vista y mirar  en donde otros habían mirado y ver lo que otros no habían visto. No tiene más explicación y no le vamos a buscar otro significado. Sin embargo, este hecho ha marcado un camino para este lugar recóndito y que en el futuro tendrá su sentido e importancia.

En el quinto aniversario

                  Hace 5 años que esta asociación (Hermanos Hospitalarios de San Juan de Acre) de tipo cultural, sin ánimo de lucro alguno, sin propiedades, fue legalizada por el Ministerio del Interior e inscrita en su correspondiente registro. Nuestra solicitud fue registrada el día de San Juan del año 2009 y legalizada seis meses después, en otro día de San Juan, el de La Cruz. Nos movemos entre la onomástica del Bautista y la  de La Cruz. Todo tiene un gran significado.  Una fecha la escogimos nosotros, la otra nos vino señalada. Así suele pasar con muchas cosas en la vida. No hay otro camino posible. Nos movemos en un estrecho margen, sin posibilidad de error. La tiniebla rodea y acecha al mundo. Este es un lugar muy pequeño, casi desconocido. Aquí no hay comentarios, casi nada que decir y ninguna cosa que poner en cuestión. Sin embargo, desde este pequeño crisol, surge el fuego que alimenta todo, desde lo que se ve más, hasta aquello que permanece ajeno a la vista de todos. Mientras permanezcamos, todo seguirá en pie. No habrá uno sin lo otro, pues son tres eslabones de una misma cadena. Pasado el tiempo la voluntad se mantiene y la firmeza del ánimo también, aunque a veces todo flaquee.

Día de San Juan de La Cruz

                         ¿Cómo, cuándo y por qué?

   Un 14 de diciembre, una mano del Ministerio del Interior estampó su firma y sello sobre los estatutos de Los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Acre. Hoy pensamos que no fue ninguna casualidad administrativa, que quien lo hizo, habiendo observado la vinculación que buscábamos con el nombre de Juan el Bautista, quiso unirnos de algún modo a otro Juan, el de La Cruz. Nosotros buscábamos la primera de las coincidencias, y alguien nos ofreció la segunda. Así, Bautista y Cruz quedaron sobre unidos la misma línea temporal, pero extendida en el tiempo. Nunca existirá lo segundo sin lo primero. No son la misma cosa, pero varios años después todo ha alcanzado su significado. Suele pasar en ocasiones.

     Hay algunos lugares en donde estaremos siempre solos. Este es uno de ellos. Aquí no habrá nunca otras voces. En este lugar no cuenta el tiempo, ni el número de entradas, ni el de visitas. Desde este lugar se sostiene todo. Sin él no existiría nada.

Nota: http://elalminardemelilla.com/2012/12/14/en-la-tumba-de-san-juan-de-la-cruz/

La cruz de Malta

cruces de malta

Tiene varias variantes. Puede ser blanca, paté, bermeja,o incluso negra,  pero siempre tiene ocho puntas.

Las ocho puntas de la cruz significaban las ocho virtudes que los caballeros debían ejemplificar en las tareas de caridad de su vida cotidiana:
Goce espiritual – Vivir sin malicia – Arrepentirse de los pecados – Humillarse ante los que te injurian – Amar la justicia – Ser misericordioso – Ser sincero y puro de corazón y sufrir la persecución con abnegación.

Características

cruces de Malta

No somos masones. Los masones nunca utilizarían como símbolo una cruz. Ni masonería francesa, ni nada. Ni siquiera inglesa. No tenemos que ver nada con nadie, ni con nada que nos preceda.
Un personaje tan  importante como Manuel Azaña, lo cuenta en sus memorias, dijo que «nunca se sintió tan humillado como en la ceremonia de iniciación a la masonería». Desde entonces no quiso saber mas de ellos.
Muy en general se dice que la masonería tiene tintes elitistas y clasistas. Forman grupos de presión o lobbies, entre los que destaca, con nombre propio, el club Bilderberg.
Les gusta sentirse influyentes, en las sociedades donde viven, influir entre bambalinas en las decisiones políticas, económicas, locales, nacionales, mundiales.
Pero todo entre tinieblas, nada a la luz publica. Todo en aras de un supuesto bien universal que solo ellos controlan. Ellos deciden por nosotros. No me gusta eso y entiendo que esta respuesta pone ya cruz y raya entre nosotros y la masonería. En ellos todo es obscuridad.

         Nuestra actividad se centrara en el ámbito mas inmediato a nosotros. Todo sera claridad y luz.  

Historia II

Retrato y reliquia de San Juan Bauttista

Como no es ni será una Orden religiosa, Los Hermanos Hospitalarios están inscritos en el Registro General de Asociaciones del Ministerio del Interior. Hay un registro de Órdenes Religiosas en las que figuran «las Hermanas Hospitalarias Franciscanas» y «Los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Dios». Los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Acre figuran en el apartado de asociaciones culturales.
Por otro lado existe la Orden Militar de Malta, herederos de los Hospitalarios de San Juan de Jerusalen.
No somos ni una cosa, ni otra.
Nuestro sentido de Hermandad tiene más que ver con el espíritu de Fraternidad de La Revolución Francesa. Vuelvo a insistir……No preguntaremos nunca a nadie su confesión religiosa. Ni si es creyente…….ni si no lo es.
Queremos agruparnos………crear una pequeña estructura de amparo ante la agresividad del mundo……buscar a gente con parecidas inquietudes………..que no busca recompensa política ni personal…..pero que ya no encuentra un lugar en el que sentirse a gusto, pero que desea hacer algo al margen de las Instituciones, tanto civiles como eclesiásticas.
Que desea ayudar y ser útil a los demás……..desde su trabajo…desde su inquietud personal.
Un lugar…….donde debatir……cambiar impresiones………en donde exista gente que en un momento dado puede ayudarte…………..o tu ayudar a alguien………….: «Es tener el valor de proteger a aquellos que no pueden defenderse»..
Hemos dado a conocer esto……..porque ya hay unos meses de reflexiones………..de exponernos……pero en otros lugares……..y hemos comprobado la solidez de nuestras intenciones…..y de nuestras opiniones…….
Y obviamente hay cosas que no podemos exponer aquí……..no porque sean secretas………….sino porque pertenecen ya a nuestra historia……que conocerá………….quien esté con nosotros.

No todo es bueno. Hay que ser confiado, pero también precavido

Nota: Iniciamos los trámites de legalización el día 24 de junio de 2009, día de San Juan Bautista. Fuimos legalizados el día 14 de diciembre de ese mismo año, día de San Juan de La Cruz.

Intenciones

     Iglesia Santo Sepulcro, Segovia

                 Surgimos con la intención de crear un espacio de reflexión serena. En donde todo aquel/aquella que lo necesitase, pudiese  encontrar un lugar de desahogo, de reposo, de tranquilidad. A los Hermanos Hospitalarios de San Juan de Acre pueden incorporarse todos los que quieran, sin distinciones de ningún tipo.
Nuestra Orden no es dogmática, porque siempre hay otro modo de ver las cosas. Para analizar una cosa siempre hay que saber ponerse en el lugar del otro. Lo importante es no hacer daño, no buscar el mal de nadie.

                      Humildad en los actos, humildad en el comportamiento. Pobreza. No hacer ostentación de nada y procurar en lo posible dar parte de lo que tenemos.  Ser generosos con el que nada tiene. Proteger al débil y al desfavorecido. Huir de la vanidad y de lo superfluo. No tener orgullo ni envidia

Situación histórica

En Palestina, en el siglo XI, en los tiempos brutales de Las Cruzadas (la mayor barbaridad que se haya hecho nunca en nombre de Cristo), algunos Templarios y Hospitalarios y otras buenas gentes cristianas y sarracenas, crearon una superficie de contacto y comprensión mutua.
Tomaron lo bueno de Occidente y lo bueno de Oriente y esa llama de comprensión no se extinguió nunca. Luego triunfó el dogmatismo. La FE ciega.
Nosotros buscamos sobrevivir en un mundo lleno de dudas, de tribulaciones y de preguntas, creando un espacio propio, abiertos a toda influencia que ponga el valor de la persona y del espíritu de fraternidad, por encima de cualquier otra consideración.

Definición

No pertenecemos ni estamos relacionados con La Iglesia Católica, ni con ninguna otra confesión. Como grupo, como Orden, como Asociación. No preguntaremos a ninguna persona si es creyente o no, ni cual es su grado de creencia. Eso es algo individual y que no nos concierne. No somos «masones», que es una religión sin Dios, o una anti religión. No obligamos a nadie a creer, ni a no creer en nada (como la masonería). Creemos en la libre voluntad de las personas, en la responsabilidad de sus actos.
El Juicio Definitivo es tu propia conciencia, cuando haces examen de tus actos. en ese momento no podrás engañarte a tí mismo. Pero  hay que actuar pensando en que nuestros  actos serán juzgados, por nosotros mismos, por los demás. En la soledad de tu conciencia es cuando debes hacer frente a las consecuencias de tus actos.
Hay una máxima del «Corán» que dice: «los actos valen por su intención», o sea, que serán tenidos en cuenta por la intención con la que están hechos. Hay mucha gente que hace caridad por vanidad, por ser reconocido, entonces le valdrán sólo para ese fin, y no para ser tenido como una persona buena o piadosa.
Si embargo hay quién hace caridad y ayuda al prójimo porque cree en ello, sin esperar recompensa alguna y eso es lo que realmente tiene valor.

La historia I

 Torre Iglesia Santo Sepulcro

             La Asociación de Los  Hermanos Hospitalarios de San Juan de Acre, tras una etapa de formación de un año, fue legalizada en diciembre de 2009. Llevábamos tiempo estudiando, interviniendo en donde podíamos, intentando aportar ideas. Prestando ayuda a quien requiera o necesite algo de nosotros.
No pertenecemos a La Iglesia Católica, no estamos sometidos a ninguna disciplina, ni a ninguna interpretación interesada de Las Sagradas Escrituras.
No ponemos en primer lugar a la FE, porque en nombre de ella, hemos visto a fanáticos de todas las confesiones hacer atrocidades. La santidad reside en los buenos actos, en tener el valor de proteger a aquellos que no pueden defenderse. Es lo que decides hacer cada día, lo que te convierte en una buena persona o no.
La responsabilidad de las acciones es individual. Cuando llegue la hora del Juicio Definitivo, no podremos decir que no éramos dueños de nuestros actos, o que la virtud no era adecuada en aquel momento.